La actualidad de todo Vall d'Hebron

El Dr. Albert Salazar presenta el Plan de adaptación de la actividad COVID-19 y no COVID-19 y un adelanto del nuevo modelo de gestión

Martes, 26 Mayo, 2020

El gerente dirige esta carta ante la nueva etapa que empieza el Hospital.

Ya hemos pasado lo peor de la crisis sanitaria más grande que hemos conocido. Y lo hemos superado juntos de la mejor manera que hemos sabido. Todos/as hemos puesto lo mejor de nosotros para poder dar la máxima atención y servicio a nuestros pacientes. Desde los profesionales que han estado a primera línea hasta aquellos que no se ven pero que sin su excepcional trabajo los primeros no podrían trabajar.

Enhorabuena a todas/os por lo que habéis hecho y por cómo lo habéis hecho.

Vall d’Hebron ha sido el hospital que ha recibido el impacto más fuerte de la epidemia, con más pacientes atendidos a urgencias, más ingresos hospitalarios y más enfermos críticos. Esto no es gratuito. Ha comportado unos esfuerzos de adecuación estructural y funcional muy severos que dejan secuelas y consecuencias. La parada de la actividad programada tiene una repercusión cuantificable en las listas de espera que no es menor y que ahora nos tocará priorizar. El Plan de contingencia lo damos por acabado y ya estamos inmersos en el Plan de adaptación que nos ocupará hasta final de año.

Este Plan nos tiene que servir como entrenamiento para desarrollar el nuevo Plan estratégico 2021-2025 en su totalidad. Os nombro algunos de los elementos claves sobre los cuales se fundamenta el Plan de adaptación. El primero de todos, la seguridad de los pacientes que comporta seguridad de los profesionales. El abordaje territorial comunitario se ampliará a varias condiciones clínicas de cronicidad y vulnerabilidad, lo cual nos facilitará desarrollar acciones y proyectos de alta especialización en los espacios del Hospital. Avanzaremos hacia un modelo organizativo asistencial y de gestión clínica basado en áreas de conocimiento homogéneas y agrupadas funcionalmente por la complejidad de los pacientes y la intensidad de las curas enfermeras. Este es un reto que representa una transformación competencial que requerirá consensos y complicidad por parte de todos.

Tenemos por delante un compromiso con la modernización de nuestra actividad que no podemos obviar y que requerirá coraje para afrontar dificultades de diversa índole. Será necesaria una suficiencia presupuestaria para encarar las necesidades de renovación tecnológica y de nuevas infraestructuras del Campus que ya no pueden sufrir más retrasos.

No podemos perder esta oportunidad. Estamos preparados.

Salud

Albert Salazar

Comparte este contenido