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Las enfermeras de trasplante idean una pizarra magnética que sistematiza el cuidado de los menores trasplantados

Miércoles, 19 Junio, 2019

Se trata de una herramienta participativa y visual donde niño, familia y profesionales trabajan juntos para actualizar el tratamiento, la dieta, el ejercicio y las medidas de prevención de infección aconsejados después del trasplante de órgano sólido.

Fomentar que el niño y toda la familia participen en los cuidados del menor trasplantado y establecer unas pautas claras en cuanto al tratamiento (dosis, consejos de administración, frecuencia, horarios, contraindicaciones ...), a las recomendaciones de hábitos de vida (alimentación, ejercicio e higiene) y los signos de alerta. Es el objetivo de la pizarra magnética que han ideado las enfermeras referentes de trasplante de Vall d'Hebron, y en particular Lis Vidal, en colaboración con el Proceso de Hospitalización y servicio de Coordinación de Trasplante.

"Es una herramienta participativa y visual donde a través del juego el niño, la familia y la enfermera trabajan juntos para conseguir actitudes, conocimientos y habilidades en aquellos aspectos relacionados con la salud que permiten aumentar la calidad de vida después del trasplante", explica Vidal. Según añade Roser Lara, adjunta de enfermería de atención ambulatoria, "la pizarra magnética permite actualizar tantas veces como sea necesario tratamientos complejos que a menudo sufren cambios. Además, implica los padres y los niños en fijar los horarios de la medicación y que tengan presentes los hábitos de salud a seguir ". La pizarra magnética se personaliza con el nombre del paciente y cuenta con cuadrículas dibujadas en forma de diferentes filas y columnas.

En la fila superior de la pizarra, el niño y la familia con la enfermera referente de trasplante, trabajan para establecer el mejor horario del tratamiento (respetando la prescripción médica) que permita la conciliación familiar. Las horas de prescripción consensuadas, se escriben en la hilera con un rotulador que permite cambios en caso necesario.

En la primera columna se colocan imágenes correspondientes al envase de cada medicamento (la caja de los comprimidos / jarabe) que el niño tiene prescrito. El Proceso de Hospitalización de Vall d'Hebron ha hecho el diseño de la pizarra y han creado imanes que reproducen cuidadosamente el tratamiento y las recomendaciones, lo que permite al niño de identificarlo sin equívocos en el domicilio. Después se sigue el mismo procedimiento con las dosis recetadas, que se deben poner en la casilla correspondiente de la columna: medio comprimido o 3 ml de un jarabe, según prescripción. En la última columna se dispone de otro tipo de imanes con consejos referentes a la administración correcta de los fármacos: si conviene estar en ayuno, si es necesario conservarlo en la nevera, o si es aconsejable no partir los comprimidos, entre otros.

De momento la pizarra magnética es una herramienta que se utiliza dentro del recinto hospitalario, cuando niños trasplantados y cuidadores principales inician la educación sanitaria antes y durante el proceso de trasplante, pero también durante las visitas de seguimiento después del alta hospitalaria a consultas externas.

La idea es que niños y familia, en una segunda fase del proyecto, se puedan llevar a casa la pizarra magnética, de forma individualizada. "Se trata de una herramienta muy gráfica que ayuda a que toda la familia se implique en el cuidado del menor, no sólo una persona, y que además hace a los pacientes, que serán crónicos, se corresponsabilicen y ganen autonomía", valora Roser Lara.

La pizarra magnética facilita la comprensión del tratamiento, los hábitos de vida y las medidas de prevención de infección después del trasplante y refuerza positivamente el informe de alta hospitalaria. Nuestro objetivo es conseguir en un futuro que esta herramienta de aprendizaje derive en una app, más manejable, y que se pueda utilizar en una tablet o teléfono móvil.

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