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“Som de ciències”, el casal de verano para hijos e hijas de profesionales de Vall d’Hebron, acerca la ciencia a los niños en una edición centrada en los virus

Miércoles, 28 Julio, 2021

Este verano hemos celebrado el tercer Casal Científico Infantil para los hijos e hijas de los profesionales del Vall d'Hebron Barcelona Hospital Campus. Dos semanas en las que los 37 niños y niñas han podido acercarse a diferentes temas científicos. De la mano del Dr. Josep Quer, se adentraron en el mundo de los virus. ¿Sabíais que sólo la masa de virus que hay en los océanos equivale a 76 millones de ballenas, que en fila india darían 19 veces la vuelta en el mundo?

El premio Nobel Peter Medawar describió los virus como “una mala noticia envuelta en una proteína”. Son unos bichos raros, fuera de las células no están ni vivos ni muertos. No hacen nada, no comen, no respiran ni se reproducen. Pero si los metes dentro de una célula, ay, Dios!, se multiplican con ansia. A pesar de que el virus más famoso en estos momentos, el SARS-CoV-2, ha sido una noticia nefasta, en la Tierra hay millones de virus, pero solo 264 afectan el ser humano. Para que nos hagamos una idea, solo la masa de los virus que hay en los océanos equivale a 76 millones de ballenas, que puestas en fila índia darían 19 veces la vuelta en el mundo. El Dr. Josep Quer, responsable de Investigación Básica del Virus de la Hepatitis C del Laboratorio de Enfermedades Hepáticas Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), ha explicado esta y otras curiosidades a los niños y niñas que han participado estos días al Casal Científico “Somos de ciencias” para los hijos e hijas de los profesionales de Vall d’ Hebron de P5 a 6.º de Primaria, que se ha realizado teniendo en cuenta todas las medidas de seguridad necesarias en estos tiempos de pandemia. El Dr. Xavier Cañas, director de Promoción de Investigación Clínica del VHIR, también visitó el Casal Científico, que se realiza en las instalaciones de la Granja Vieja de Martí Codolar, un rincón del barrio de La Clota, con aulas y espacios exteriores, para charlar con los niños y las niñas y conocer como estaban viviendo esta experiencia. 

 Interés por los virus

Los virus han sido los grandes protagonistas de esta edición, después de un año en que la COVID-19 ha llevado a los niños a hacer un máster acelerado en la materia. El que más los cuesta a los niños es imaginar a un ser microscópico. Para hacerse una idea de cómo llegan a ser de pequeños, el Dr. Josep Quer explicó que si un virus lograra ser como el tamaño de una pelota de tenis, los humanos seríamos tan altos que los aviones chocarían con nuestras rodillas. La visita del Dr. Josep Quer al casal se convirtió en una rueda de Prensa improvisada. A pesar de tener mucha información, los niños tenían tantas preguntas, que la actividad, que tenía una duración de 30 minutos, acabó convirtiéndose en una master class de una hora y media. “Tenían muy claro qué hacer para evitar el contagio: lavarse las manos, llevar mascarilla, protegerse con el codo cuando estornuden... Las escuelas han hecho un buen trabajo este curso”, valora el Dr. Josep Quer.

Además del virus de la COVID-19, conocían o habían oído a hablar del virus de la hepatitis, la especialidad del doctor, o del de la poliomielitis. Pero el más interesante fue descubrir cómo trabajan en el laboratorio con los virus. El hilo de este casal son los experimentos científicos. Los coordinadores, FunBrain, son comunicadores y divulgadores del ámbito de la ciencia y la tecnología para el público infantil y juvenil, que trabajan con la comunidad educativa. Y su fuerte es fomentar la curiosidad y el interés por la ciencia a través de experimentos y desafíos. Todas las actividades juegan con métodos diagnósticos, materiales innovadores y el trabajo emocional. Para entender cómo se trabaja con los virus en el laboratorio, el Dr. Josep Quer llevó zumo de piña y lo trataron como si fuera una muestra: ponerla dentro de la pipeta, rotularla... Además, hicieron un par de experimentos: uno para entender cómo reaccionan los anticuerpos con una pseudo muestra de sangre y otro para descubrir el ADN en una muestra de saliva.

Al margen del mundo de los virus, los niños se han adentrado, siempre a través de la práctica en el descubrimiento, en inventos de la rama de la tecnología que han hecho posible el desarrollo de aparatos capaces de programar y gestionar millones de o en el descubrimiento de proyectos innovadores en energía que hacen posible un mundo más respetuoso con el medio ambiente. Por ejemplo, han extraído clorofila de hojas y observado la fluorescencia cuando aplicamos luz ultravioleta; con lupas, han observado también el diformismo sexual de "Drosphila melanogaster" para conocer su ciclo vital; han construido un un microscopio casero para observar bacterias bucales y realizar cultivo de bacterias de muestras de un pomo de puerta, el suelo o la mano, y también han creado robots. Así mismo, han realizado salidas a la piscina de La Clota y en el Cosmocaixa, entre otros.

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