Más de 3.200 pacientes ya se han beneficiado del programa integral de Vall d’Hebron para recuperarse más rápidamente de las cirugías

Para reducir el riesgo de complicaciones derivadas de la cirugía, mejorar la experiencia del y de la paciente y conseguir que se reincorpore en la vida cotidiana lo más rápido posible, el Hospital Universitari Vall d’Hebron ha implementado el programa RIC (Recuperación Intensificada en Cirugía), que engloba un conjunto de acciones que cubren todo el proceso de la operación: antes, durante y después de la cirugía.

21/06/2022

Cada año, unas 9.000 personas son operadas en Vall d’Hebron. Estas cirugías a menudo son procesos complejos y el resultado de la operación viene determinado por muchas variables que tienen lugar antes, durante y después de la propia intervención quirúrgica, como por ejemplo el estado físico y psicológico de la persona o el seguimiento de unos determinados protocolos por parte del personal sanitario que reducen el impacto de la operación y las secuelas en la persona. Para reducir el riesgo de complicaciones derivadas de la cirugía, mejorar la experiencia del y de la paciente y conseguir que se reincorpore en la vida cotidiana lo más rápido posible, el Hospital Universitari Vall d’Hebron ha implementado el programa RIC (Recuperación Intensificada en Cirugía). Este programa engloba un conjunto de acciones que cubren todo el proceso de la operación: antes, durante y después de la cirugía. En junio de 2022, el número de pacientes que ya se ha operado en Vall d’Hebron mediante el programa RIC es de más de 3.200.

En estas acciones que prevé el programa interviene un amplio equipo de profesionales de las especializaciones de cirugía, anestesia, enfermería, rehabilitación, fisioterapia, terapia ocupacional, nutrición, trabajo social, medicina preventiva y psicología. Así, todos los y las profesionales trabajan para detectar y controlar factores de riesgo de complicaciones quirúrgicas como son la diabetes, anemia, desnutrición, tabaquismo, sedentarismo, ansiedad, depresión, riesgo social, entre otros. Mediante entrevistas con las personas que tienen que ser operadas, y en función del procedimiento quirúrgico que recibirán, los y las profesionales elaboran una hoja de ruta personalizada que las prepararán para la cirugía. Este procedimiento incentiva que la persona se involucre al máximo en la cura de su salud y en la preparación y recuperación de la cirugía.

La participación activa del o de la paciente en su propio proceso quirúrgico permite obtener grandes resultados tanto para la persona como para el personal y el sistema sanitario en general. Gracias al programa RIC, la recuperación física se acelera y las complicaciones y la estancia hospitalaria disminuyen. Además, se empodera la persona en la capacidad de toma de decisiones y el autocuidado y mejora la satisfacción y la calidad percibida de la asistencia sanitaria. El programa también mejora la calidad de los procesos, la optimización de los recursos y fomenta la creación de nuevas líneas de investigación e innovación.

Programa RIC: el preoperatorio

El programa RIC empieza en las consultas externas, cuando el cirujano o cirujana explica a la persona cómo será la cirugía a la cual se someterá, qué posibles complicaciones hay y el tiempo de estancia aproximada en el hospital que se prevé que va a estar. A continuación, la enfermera de práctica avanzada en cirugía hace una valoración individualizada del riesgo anestésico y quirúrgico del o de la paciente mediante una entrevista. Valora riesgos como pueden ser la desnutrición, la disminución de la capacidad funcional, la anemia, los hábitos tóxicos como el tabaco o el riesgo psicosocial. Posteriormente, si hace falta, se deriva a la persona a especialistas que puedan abordar antes de la operación los diferentes riesgos detectados (nutricionistas, profesionales de la deshabituación tabáquica, trabajo social, etc.). La enfermera de práctica avanzada también proporciona a la persona la educación sanitaria necesaria como por ejemplo hábitos de nutrición o ejercicios físicos para hacer al domicilio, prácticas que irán en beneficio de la recuperación postoperatoria. En futuras visitas de seguimiento, la enfermera da las últimas indicaciones y prepara psicológicamente al o a la paciente explicándole bien todo el procedimiento que tendrá lugar el día de la operación para rebajarle los niveles de angustia.

El día de la operación

El programa RIC prevé una serie de acciones y protocolos para ser llevados a cabo por los y las profesionales el día de la cirugía con el objetivo no solo que la operación sea un éxito, sino que la persona operada tenga el mínimo de repercusiones en su salud física y mental. Así, se presta especial atención al control del dolor, a evitar que la persona sufra náuseas, a evitar el exceso de medicación, evitar que queden cicatrices muy visibles, que la piel no se irrite en el proceso de rasurado (si hay), etcétera.

El postoperatorio

Una vez la persona sale del quirófano, se la lleva a la Unidad de Reanimación o a la Unidad de Recuperación postanestésica (URPA), donde los y las profesionales ponen toda la atención en el control del dolor, de las náuseas, de los vómitos y de la temperatura. De este modo el o la paciente podrá estar lo más confortable posible para que pueda colaborar con el equipo sanitario y la recuperación sea más rápida. Desde la misma Unidad de Reanimación o URPA, el o la paciente empieza a practicar tres actividades clave: la ingesta oral, para empezar a comer desde un buen inicio; el ejercicio respiratorio, practicando con los espirómetros de incentivo; y la movilización, haciendo ejercicios dinámicos en la cama, en una butaca o incluso en algunos casos andando por la Unidad. Estas actividades se siguen desarrollando a una vez el o la paciente está en la planta de hospitalización, desde donde se siguen los protocolos sanitarios y administrativos previstos por el programa RIC que reducirán al mínimo los riesgos postoperatorios y el tiempo de estancia en el hospital y permitirán que la persona se recupere de la forma más óptima y con toda la atención necesaria.

Cada año, unas 9.000 personas son operadas en Vall d’Hebron

Compartir:

Suscríbete a nuestros boletines y forma parte de la vida del Campus

Selecciona el boletín que quieres recibir:

La aceptación de estas condiciones, supone que da el consentimiento al tratamiento de sus datos personales para la prestación de los servicios que solicita a través de este portal y, si procede, para hacer las gestiones necesarias con las administraciones o entidades públicas que intervengan en la tramitación, y su posterior incorporación en el mencionado fichero automatizado. Podéis ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición dirigiéndoos por escrito a web@vhebron.net, indicando claramente al asunto "Ejercicio de derecho LOPD".
Responsable: Fundació Hospital Universitari Vall d’Hebron – Institut de Recerca.
Finalidad: Gestionar el contacto del usuario.
Legitimación: Aceptación expresa de la política de privacidad.
Derechos: Acceso, rectificación, supresión y portabilidad de los datos, limitación y oposición a su tratamiento. 
Procedencia: El propio interesado.